Cirugía robótica Da Vinci XI para nefrectomía renal

Cirugía robótica · Da Vinci XI

Nefrectomía
radical y parcial

La cirugía que se le propone está destinada a extirpar la parte de su riñón que es el sitio de un tumor.

Indicaciones

Cáncer de riñón localizado / tumor de riñón

Objetivo

Extirpar la parte de un riñón donde se localiza el tumor

Exámenes complementarios

Tomografía toracoabdomino pélvica contrastada, resonancia magnética renal en algunos casos. Determinación de la función renal (Interconsulta a evaluación nefrológica).

Tiempos

Hospitalización 2 a 3 días. Convalecencia de 4 semanas.

Reunión de Concertación Pluridisciplinaria (RCP)

El expediente del paciente es objeto de una RCP (Reunión de Concertación Pluridisciplinaria).

Técnicas propuestas por el Grupo de Urología

Nefrectomía parcial laparoscópica asistida por robot (Da Vinci XI o SI)

Técnica de cirugía mínimamente invasiva

La cirugía se realiza inicialmente mediante abordaje laparoscópico, con pequeñas incisiones.

El cirujano realiza 5-7 pequeñas incisiones en la pared abdominal para colocar trócares que permiten después posicionar el robot, compuesto por 4 brazos (cámara e instrumentos manipulados por el cirujano) y trócares para el asistente quirúrgico.

Una vez instalado el robot, el cirujano se sienta en su consola de trabajo mientras el asistente quirúrgico permanece con el paciente.

Ventajas de la técnica mínimamente invasiva

  • Evitar incisiones abdominales grandes
  • Permite un menor consumo de analgésicos después de la operación
  • Retorno más rápido a las actividades cotidianas
Cirujano en la consola del sistema robótico Da Vinci Urólogo con gorro y cubrebocas sosteniendo un instrumento quirúrgico en el quirófano Quirófano con el sistema robótico Da Vinci y el equipo quirúrgico durante una cirugía robótica Equipo quirúrgico en el quirófano con iluminación azul durante una cirugía robótica Torre de equipo con monitor de ultrasonido en el quirófano

Tiempos

Hospitalización

2 a 3 días

Duración promedio de la hospitalización

Restricción de actividades

1 mes

1 mes de restricción de las actividades físicas antes de la reanudación gradual a las actividades cotidianas.

Recordatorio anatómico — nefrectomía Recordatorio anatómico — anatomía renal

El riñón es un órgano que desempeña el papel de un filtro que participa en la depuración de la sangre y en la eliminación de los desechos del cuerpo.

Los riñones suelen ser dos. Se encuentran en el abdomen debajo del tórax, a ambos lados de la columna vertebral. La orina producida por los riñones es drenada por los uréteres hacia la vejiga, donde se almacena entre las micciones. Un solo riñón puede ser suficiente para garantizar esta función de filtración.

Los exámenes que le hizo su médico mostraron un tumor en el riñón.

El tamaño del tumor y su ubicación permiten considerar la conservación de una parte del riñón; así, el tratamiento quirúrgico que se le propone consiste en extirpar la parte del riñón, donde se encuentra el tumor y si no es viable se extirpará el riñón en su totalidad.

Esta operación es necesaria porque, en ausencia de tratamiento, este tumor le expone al riesgo de situaciones clínicas como dolor, sangrado, fiebre etc, y progresión de la enfermedad tumoral.

¿Hay otras posibilidades?

Existe una alternativa al tratamiento quirúrgico; se trata de las llamadas técnicas ablativas, que consisten en destruir el tumor mediante la aplicación de frío (crioterapia) o calor (radiofrecuencia). Sin embargo, estas técnicas que no realizan la extirpación del tumor por completo, están reservadas para ciertas indicaciones médicas.

Técnica quirúrgica

La intervención quirúrgica se lleva a cabo bajo anestesia general balanceada.

El reto quirúrgico consiste en extirpar el tumor preservando el riñón sano. En la mayoría de los casos, la vascularización del riñón debe interrumpirse momentáneamente mediante un clipaje (oclusión temporal de los vasos sanguíneos que irrigan el riñón), durante el tiempo de la extirpación del tumor y la reconstrucción del resto del lecho renal.

Al final de la intervención, se pueden instalar drenajes, permiten controlar las secreciones a través del sitio quirúrgico.

La pieza quirúrgica retirada durante la intervención se analiza después por un patólogo para confirmar el diagnóstico y determinar su agresividad tumoral.

Para controlar el buen funcionamiento de los riñones y evitar que tenga dificultades urinarias al despertarse, se puede colocar una sonda urinaria durante la anestesia. Esta sonda rara vez es responsable de molestias.

El dolor relacionado con la cirugía es leve y frecuentemente controlado con los analgésicos administrados regularmente.

Por lo general, se le permite levantarse y alimentarse desde la noche de la operación.

El momento del retiro del drenaje o de los drenajes y de la sonda urinaria es variable y lo define el cirujano. La hospitalización dura de 2 a 3 días y es necesaria una convalecencia de 4 semanas.

Discutirá con su cirujano la fecha de reanudación de sus actividades y el seguimiento después de la operación.

Preguntas frecuentes sobre la nefrectomía parcial robótica

Es una cirugía que permite extirpar únicamente el tumor renal, preservando la mayor cantidad posible de riñón sano. El objetivo es tratar el cáncer manteniendo lo más posible la función renal.

La mayoría de las veces se puede retirar un tumor del riñón conservando la mayoría del tejido renal si se realiza con una técnica apropiada. Cuando el tamaño, la localización y las características del tumor lo permiten, conservar el riñón ofrece beneficios importantes para la salud a largo plazo, al mantener una mejor función renal sin comprometer los resultados oncológicos.

El objetivo de la cirugía es retirar el tumor por completo con márgenes quirúrgicos adecuados, es decir, sin dejar restos del tumor. El resultado definitivo se confirma mediante el análisis del tejido por el médico patólogo y el seguimiento posterior con estudios de imagen y consultas periódicas.

La cirugía robótica ofrece al cirujano una visión tridimensional de alta definición y una gran precisión en los movimientos, lo que facilita preservar el tejido renal sano. Generalmente se asocia con menor sangrado, menos dolor, incisiones pequeñas, una recuperación más rápida y una estancia hospitalaria más corta.

La necesidad de transfusión es poco frecuente. Gracias a la precisión de la cirugía robótica y al control cuidadoso del sangrado, la mayoría de los pacientes no requiere recibir sangre durante o después del procedimiento.

El objetivo de la nefrectomía parcial es conservar la mayor cantidad posible de función renal. En la mayoría de los pacientes, el riñón continúa funcionando adecuadamente después de la cirugía, aunque esto también depende de la función renal previa y de otras enfermedades como diabetes o hipertensión.

La mayoría de los pacientes permanecen hospitalizados entre 1 y 3 días. Es posible iniciar la dieta y caminar el mismo día de la cirugía y retomar gradualmente las actividades cotidianas en las semanas siguientes. El tiempo de recuperación varía según cada persona.

Después de la cirugía se establece un programa de seguimiento con estudios de imagen y consultas periódicas para vigilar la evolución. El riesgo de recurrencia depende muchísimo del tamaño, el tipo y las características del tumor, por lo que el seguimiento es una parte fundamental del tratamiento.

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