Cirugía endoscópica · Láser Holmium · HoLEP
La intervención propuesta tiene como objetivo extirpar quirúrgicamente el adenoma de próstata por vía endoscópica mediante el uso de un láser.
Indicaciones
Adenoma prostático, Hiperplasia prostática, Agrandamiento de la próstata, Tumor benigno de la próstata
Exámenes COMPLEMENTARIOS
Ultrasonido de próstata, evaluación ecográfica de vejiga, examen general de orina, análisis de sangre con función renal
Abordaje
Totalmente endoscópico. Vía transuretra, sin incisión abdominal.
Tiempos
Hospitalización 1 a 2 días. Restricción de actividades 3 semanas.
Exámenes complementarios
Se realiza un ultrasonido de próstata para estimar el volumen (tamaño) prostático y una evaluación ecográfica de la vejiga. Además se solicita un examen general de orina antes de la cirugía para comprobar su esterilidad o tratar una posible infección. Una infección urinaria no tratada conduce a posponer la fecha de su operación. Antes de la operación, se realiza un análisis de sangre que incluya el estudio de la función renal.
Procedimiento
Enucleación endoscópica de próstata con láser tipo HoLEP, GreenLEP o ThuLEP.
Estancia hospitalaria
1 a 2 días
Duración media de la hospitalización
Restricción de actividades
3 semanas
Restricción de esfuerzos y actividad física intensa. Resultado funcional progresivo en 1 a 3 meses.
La vejiga es el depósito en el que se almacena la orina de los riñones antes de ser evacuada durante la micción. La próstata es una glándula situada debajo de la vejiga.
Para salir de la vejiga, la orina debe atravesar la próstata, a través del conducto llamado uretra.
El aumento de volumen de la próstata, adenoma prostático o hipertrofia prostática benigna (HBP) es una enfermedad de la parte central de la próstata. Puede tener como consecuencia la aparición progresiva de molestias al orinar o ganas frecuentes de miccionar y otras complicaciones (litiasis, infección, retención de orina...). La intervención quirúrgica está indicada cuando el tratamiento médico ya no es eficaz y en caso de complicaciones.
La intervención que se le propone se llama Enucleación endoscópica de próstata con láser.
Este tratamiento se realiza a través de la vía natural, transuretral. Consiste en ampliar el canal de la uretra intraprostática eliminando el adenoma que la rodea. El resultado suele ser definitivo y permite suspender el tratamiento médico.
¿Hay otras posibilidades?
El tratamiento médico generalmente se ofrece en primera línea, puede tener ciertos efectos secundarios y una eficacia limitada.
La operación se propone cuando el tratamiento médico ya no es lo suficientemente eficaz o cuando aparece alguna complicación. Consiste en extirpar el adenoma para ensanchar el conducto urinario por vía endoscópica.
Su cirujano le ha explicado por qué, en su caso, prefiere el tratamiento con láser en lugar de otro tipo de cirugía.
Puede experimentar irritación del canal urinario en las horas o días posteriores a la intervención. Se prescribe un tratamiento para el dolor si es necesario. El dolor llamado por "espasmos vesicales" puede ocurrir de forma intermitente, corresponde a un espasmo de la vejiga y se caracteriza por una necesidad dolorosa de orinar a pesar de la sonda.
La sonda vesical se retira en un periodo de 3 a 7 días a criterio de su cirujano.
La formación de coágulos en el sitio quirúrgico podrían obstruir la sonda urinaria y bloquear el paso de la orina. Cuando esto ocurre, se realiza un lavado de vejiga con una jeringa de punta grande para restablecer la permeabilidad de la sonda. La orina puede seguir rosada varios días después de la intervención quirúrgica.
Se prescribe un tratamiento analgésico durante unos días si es necesario.
Se recomienda beber mucha agua, orinar regularmente para favorecer la limpieza de la vejiga y evitar que la orina se enrojezca. También se le aconseja evitar cualquier esfuerzo o desplazamiento importante en el primer mes después de la cirugía.
Se le pueden entregar recetas para los exámenes adicionales que se realizarán antes de la consulta de seguimiento. Se envía una carta a su médico internista/familiar para mantenerlo informado de su estado de salud.
La reanudación de sus actividades debe ser gradual evitando el esfuerzo y las relaciones sexuales durante un mes. Más allá de eso, no hay ninguna restricción particular.
El resultado funcional en la micción es progresivo en un plazo de aproximadamente 1 a 3 meses. Durante este período, puede sentir ganas o ardor al orinar.
La consulta postoperatoria se programa para 7 a 10 días, 6 semanas y a los 3 meses después de la cirugía. El seguimiento consiste en evaluar la mejoría de sus síntomas urinarios y la buena calidad del vaciamiento de la vejiga. Se le puede prescribir un examen general de orina para detectar una posible infección y un ultrasonido vesical con medición de orina residual.
El seguimiento suele ser realizado una vez al año por el urólogo o el médico de referencia del paciente. Varios años después de la intervención, el crecimiento del tejido prostático puede provocar una recurrencia de los síntomas. El cáncer de próstata puede ocurrir en otra zona de la próstata restante, sin que esté relacionado con la cirugía. Este procedimiento no disminuye el riesgo de cáncer de próstata, por tanto, los estudios de detección de cáncer de próstata se siguen solicitando al paso de los años.
FAQ
El HoLEP es la técnica más avanzada y precisa para quitar el crecimiento de la próstata (hiperplasia benigna). A diferencia de la cirugía tradicional, utilizamos un láser especial para remover el tejido que obstruye el paso de la orina sin necesidad de hacer ninguna herida en el abdomen. Es una cirugía de mínima invasión que busca ser lo más delicada posible con su cuerpo.
Sus beneficios principales son una recuperación mucho más cómoda y un resultado duradero. El láser de alta tecnología nos permite quitar el tejido con gran precisión, lo que reduce las molestias después de la cirugía y permite que el paciente pueda regresar a casa muy pronto, con una recuperación acelerada de su vida diaria.
Sí, es excelente para esos casos. El HoLEP es una de las mejores opciones para próstatas de muy alto volumen (mayores a 80 gramos), donde antes se requería una cirugía abierta tradicional. Con esta técnica, podemos resolver prácticamente el 100% de estos casos con los beneficios de un procedimiento de mínima invasión.
Es una preocupación muy común, pero hay buenas noticias: el HoLEP cuida mucho las estructuras nerviosas que permiten la erección, por lo que el riesgo de afectarlas es muy bajo. Sobre la eyaculación, es posible que después de la cirugía note que el semen se dirige hacia la vejiga (eyaculación retrógrada); esto es un efecto esperado y benigno, que no afecta en absoluto su capacidad de sentir placer ni de tener una vida sexual plena. Si tiene dudas al respecto de este síntoma, podemos platicar más a detalle en consulta.
Después del procedimiento, le colocaremos una sonda para ayudar a su vejiga durante su recuperación inicial. El tiempo que la dejamos normalmente varía de 5 a 7 días, dependiendo de su caso en particular. Después de ese tiempo, la retiramos en el consultorio y usted podrá volver a orinar con normalidad y con un flujo mucho más fuerte que antes.
La mayoría de los pacientes logran reincorporarse a sus actividades cotidianas (caminatas, actividades domésticas o de oficina) en un lapso de 3 a 7 días; actividades adicionales (ir al trabajo, conducir) en un lapso de 1 a 2 semanas, y a partir de las 2 semanas, la mayoría de los pacientes pueden comenzar actividades de mayor esfuerzo de forma progresiva.
El riesgo es mucho menor que con técnicas tradicionales (como RTUP o cirugía abierta). Como el objetivo del HoLEP es remover una mayor cantidad del tejido que causa la obstrucción y de una forma mucho más anatómica, el problema obstructivo queda resuelto de mejor forma. Es una solución definitiva que le permite a los pacientes recuperar la calidad de vida miccional a largo plazo.
Porque es una técnica muy innovadora que cuenta con décadas de respaldo científico. Ha sido perfeccionada por especialistas de renombre internacional, como el Dr. Fernando Gómez Sancha, en Madrid, quien fue mi mentor y me enseñó esta técnica en 2018. Su difusión mundial ha permitido que miles de pacientes obtengan resultados excelentes, convirtiéndola en el estándar de oro actual en el tratamiento láser para la próstata.
Especialista
Dr. Víctor Manuel Ríos Dávila
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